Si, yo fui

Viernes, Julio 13, 2007

En los actuales tiempos cualquier gesto que apunte a reconocer a lo menos participación o directamente culpas sobre algunos sucesos por decir lo menos lamentables se valora y mucho, por ello es que cobra valor que “ Celco haya dicho que planta habría causado crisis del Mataquito ” más allá de que todas las prueba existentes hacían indefendible cualquier tesis que apuntase a lo contrario, en todo caso no por este reconocimiento, implica disminuir el castigo, más considerando que no “existe una irreprochable conducta anterior” y más aún si el crimen fue contra un medio ambiente que nos pertenece a todos aunque claramente no todos puedan gozar del mismo.

Los casos de ENAP, CODELCO y por cierto de ARAUCO dejan al descubierto que la legislación ambiental chilena es débil al menos en cuanto al necesario control y/o fiscalización para el cumplimiento de normas que el estado dicta y por ello hoy urge un cambio en las prioridades legislativas (ideal de mentalidad, pero el olmo no da peras) y se prioridad a la discusión de los temas ambientales, que lleven a actualizar las normas de emisión de residuos, sólidos, líquidos y gaseosos , a fin de encontrar el necesario equilibrio entre la innegable aspiración de crecimiento económico con el indispensable respeto al medio ambiente, el tiempo es hoy, en realidad era ayer, pero hoy al menos no es están tarde como para evitar nuevos casos como los que han remecido a la opinión pública y ojo que tampoco es tan tarde como para que las estatales que también contaminan (si el estado también es culpable del deterioro ambiental chileno) sigan el forzado ejemplo de ARAUCO y digan si, yo fui .