Falta una Subsecretaría Forestal

Miercoles, Octubre 8, 2008

Se presenta una entrevista que la revista Lignum del mes de septiembre hizo al Presidente del Colegio de Ingenieros Forestales,Jaime Salas Arancibia, en el que informa de las actividades que está realizando el Colegio y plantea juicios sobre la actualidad sectorial.

jsalaslignum.jpg El Presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile cree que es fundamental que los distintos representantes de la actividad forestal tengan una contraparte en el Gobierno con quien solucionar los problemas y analizar los desafíos del sector. Y nada mejor que tener un canal directo con una instancia oficial especializada.

Por Felipe Besoain F.

A Jaime Salas Arancibia le preocupa la situación actual del sector forestal chileno. El presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile (Cifag) – asumió este año como máximo dirigente del gremio por tercera vez, tras la renuncia de Osvaldo Cirano – conversó con LIGNUM durante una fugaz visita a Santiago, en la cual tenía previsto reunirse con representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), quienes apoyaron y financiaron el proyecto denominado “Propuestas para una Política Forestal Nacional”, que fue elaborado por nueve organizaciones forestales no gubernamentales del país, entre ellas el Cifag.

En lo medular, la publicación se centra en los principales problemas que, según la visión de los autores, afectan al sector forestal chileno en la actualidad, como la poca atención de las autoridades en relación con el desarrollo de la actividad (“el cual no ha sido equitativo”, dice Salas), lo que ha afectado principalmente a la agricultura forestal campesina y a las pequeñas y medianas empresas del rubro.

De hecho, Jaime Salas cree que las autoridades del Ministerio de Agricultura han demostrado “apatía” cuando los representantes del Cifag o de las organizaciones no gubernamentales les han planteado propuestas para revertir la situación actual del sector.

En contraste –explica este ingeniero forestal- han privilegiado la implementación de la política agroalimentaria y el desarrollo de la agricultura en general, no prestando atención a la actividad forestal.

Salas precisa que para el Cifag, el sector forestal es mucho más que las dos millones de hectáreas y los casi US$5.000 millones en exportaciones. “La opinión pública, incluyendo a las autoridades, piensa que el sector está en orden y que no requiere atención”, dice. Sin embargo, aclara que pymes, pequeños y medianos propietarios, productores de maderas e industrias de la transformación también son parte del sector, al igual que el bosque nativo, los servicios ambientales y, sobretodo, “las personas que trabajan en él, ya sea desde las aulas universitarias o en el bosque, donde los supervisores y trabajadores le ponen el hombro día a día a esta actividad”.

Por esto, cree que es el momento de que se modifique la institucionalidad forestal, con el objeto de que “se reconozca y valore la contribución que los bosques y las plantaciones forestales le hacen al país”. Para lograrlo, tiene previsto reunirse con parlamentarios y con la propia ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl.

¿A qué tipo de institucionalidad forestal aspiran?
Como su nombre lo indica, el Ministerio de Agricultura atiende de preferencia los temas agrícolas, para lo cual dispone de una subsecretaría. El nombre debiera ser idealmente Ministerio Silvoagropecuario, compuesto de tres subsecretarías: Agricultura, Pecuaria y Forestal.

En esta misma materia, recientemente el subsecretario nos dijo que dos reuniones al año son suficientes para atender los temas forestales. Desde esta perspectiva, o el subsecretario no conoce el sector forestal o no tiene tiempo para atender a las organizaciones del sector. En consecuencia, el subsecretario no es un interlocutor válido, por lo que se hace necesaria la creación de una Subsecretaría Forestal.

¿Falta comunicación con el gobierno?
El problema está en las relaciones políticas. Las relaciones que tiene la Corma con el Ministerio pueden ser muy buenas, pero el resto del sector no pesa nada. En nuestro caso, los socios del Cifag participan muy poco. Son demasiado pasivos, personas muy tranquilas que no realizan presiones puntuales sobre algún tema o problema.

La ministra de Agricultura señaló, en entrevista con LIGNUM, que no era partidaria de crear una subsecretaría forestal, sino que se deben manejar las instituciones que ya existen…
Creo que son decisiones políticas. Aquí hay una gran cantidad de personas que requieren urgentemente ser escuchadas, y hoy eso no ocurre, especialmente con los pequeños propietarios, tanto de recursos forestales como de industrias madereras.

¿Se hace necesaria una definición a nivel gubernamental de una política forestal en Chile?
Claro. Por eso estamos entregando una propuesta consensuada por varias organizaciones, lo que también puede ser el mero pretexto para sentarnos a conversar con el Gobierno para consensuar un plan de trabajo de ahora en adelante.

Formación Profesional

Otra situación que preocupa a Jaime Salas es la perspectiva laboral de los ingenieros forestales en el país. Bajos sueldos y pocas plazas de trabajo son sólo algunas de las problemáticas que están alarmando al órgano colegiado.

Asegura que se trata de un tema de larga data, fruto de la ley de la oferta y de la demanda, y que debiera ser materia de discusión de todos los sectores involucrados, incluido el Gobierno.

”En un momento llegaron a egresar casi 400 ingenieros forestales al año, lo que era una locura. Y hoy, los gerentes reciben ofertas de profesionales recién egresados dispuestos a trabajar por casi nada. Esa es la señal que le estamos dando al mercado”, comenta.

Se sabe que hubo una proliferación de universidades y centros de estudios que impartían ingeniería forestal, lo que implicó un aumento en la oferta de estos profesionales. ¿Se vio afectada la calidad de ingenieros forestales?
Yo creo que sí, sin duda. Muchos se dedicaron a hacer clases y no puede ser que un recién egresado de la carrera se dedique a la docencia. Hoy se demanda que sean magísteres o doctorados quienes imparten clases. Es evidente que esta proliferación se basó en una réplica clonal de mala calidad. Me parece que muchas escuelas son malas.

En todo caso, los ingresos a las escuelas de ingeniería forestal se caracterizan por sus bajos puntajes, y eso es algo objetivo. En nuestra página web publicamos estos puntajes, porque nosotros pensamos que las personas toman decisiones informadas. Lo que hacemos hoy es decirles a los interesados en estudiar esta carrera que la “pega” está difícil y que los sueldos no son buenos.

¿Y cuál debiera ser el camino en la formación universitaria?
Yo siempre he sostenido que la formación debe apuntar a la realidad, y eso es lo que creo que falta en las universidades: detectar cuál es esa realidad y anticiparse.

Creo que la formación debe apuntar más a la gestión de manejo forestal que a crear un gerente de una empresa forestal, considerando que no todos los días se abren cupos de gerente en las empresas, ya que hay sólo tres grandes compañías forestales en el país.

Hoy algunas empresas están optando por ingenieros civiles en vez de forestales…
Creo que no va a haber un buen resultado si destina a un ingeniero civil a hacer viveros. Cada profesional tiene su potencial y eso hay que saber administrarlo.

¿Cuáles son las fortalezas del ingeniero forestal?
El ingeniero forestal esta orientado hacia la parte silvícola como principal fortaleza. Nos preparan en la parte matemática y biológica para poder entender nuestros ecosistemas forestales, de tal manera que sean intervenidos sin sufrir menoscabo.

¿Qué solución brinda la Ingeniería Forestal a la realidad que vive hoy el sector?
Hay un rubro que está complicado (madera aserrada) y varias empresas lo han pasado bastante mal. Sin embargo, otros han encontrado nuevos mercados y les ha ido bien. La cuestión está en buscar otros mercados, y no solamente quedarse con lo que hay. Eso es algo que cualquier empresa debiera estar revisando continuamente. Creemos que los clusteres debieran actuar como encadenamientos productivos entre las grandes empresas forestales y los pequeños y medianos productores de madera. También debiera participar en este encadenamiento la pequeña y mediana industria de la madera.

“Faltan recursos para la Conaf”

El presidente del Colegio de Ingenieros Forestales, Jaime Salas, asegura que Conaf es uno de los principales temas pendientes del actual Gobierno.

¿Qué opinión tiene respecto de la actual situación de la Conaf? Hay quienes dicen que su gestión se ha visto superada…
Yo creo que ese no es le problema. La Conaf es una organización privada, dependiente del Ministerio de Agricultura, que cumple labores de fiscalización. Eso fue lo que objetó el Tribunal Constitucional cuando salió la Ley de Fomento al Bosque Nativo. Una de las tareas que tiene el actual Gobierno es arreglar ese problema. La Conaf debe tener el rango de una institución fiscal, ya que hoy no lo es, y esa tarea la tiene hoy la ministra de Agricultura.

¿Hace falta una mayor atención a la realidad que vive actualmente la Conaf?
Por supuesto. Es necesario que la Conaf primero se actualice a nivel salarial con las demás instituciones del Ministerio de Agricultura, y después en recursos. Se necesita desarrollar la labor de fiscalización con equipamientos apropiados, de acuerdo con las condiciones requeridas para esa labor, especialmente en terreno.

¿Cree que éste es uno de los asuntos pendientes en la actual gestión de Agricultura?
Sé que los ejecutivos siempre han justificado que la cantidad de dinero que reciben es la adecuada, porque es la respuesta políticamente correcta. Probablemente sean muy eficientes en manejar los recursos, pero la sensación que queda, desde afuera, es que hacen falta más recursos.

Propuesta para el sector forestal

En abril del presente año, nueve organizaciones no gubernamentales ligadas al mundo forestal publicaron el documento “Propuestas para la Formulación de una Política Forestal Nacional”, en el cual plantearon un conjunto de observaciones sobre el actual momento que vive la actividad en Chile.

Tras seis meses de trabajo, los principales consensos logrados apuntan a lograr la integración de todo el conjunto de subsistemas que participan en la actividad forestal, a fin de rediseñar una estrategia de desarrollo “equitativa y sustentable”. En tanto, se reconoce la necesidad de fortalecer los encadenamientos productivos regionales (clusters), favoreciendo la inserción de la pequeña y mediana empresa en el contexto internacional.

En el marco institucional, además de la creación de la Subsecretaría Forestal, las instituciones participantes llaman a perfeccionar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado, además de generar condiciones para la protección del recurso forestal frente a plagas, enfermedades e incendios, entre otros aspectos.

Finalmente, la publicación hace hincapié en la necesidad de reformar el marco formativo de la ingeniería forestal en el país, generando una política educacional moderna, basada en la formación por competencias y con énfasis en la investigación y desarrollo.