Ley de Bosques Nativos y mis muelas del juicio
Jueves, Octubre 22, 2009
Fomento y recuperación del bosque nativo, es el espíritu de la ley, así lo deja patente la introducción y buena parte del articulado la ley, sin embargo para cumplir el rol de fomento deben estar los instrumentos que valga la redundancia fomenten la recuperación estas formaciones vegetales, que en su gran parte están en manos de pequeños propietarios o bien del estado (SNASPE) en este punto todos concuerdan que los montos involucrados en la tabla de valores (antes llamada tabla de costos) para las distintas intervenciones que la ley considera para estos efectos son insuficientes para lograr el objetivo, que no es más que hacer positivo el costo de oportunidad del propietario de bosque nativo hacia el establecimiento, mejora y producción de este recurso, en otras palabras que no le estorbe y por ende que para comer no lo sub utilice, lo sustituya por obra y gracia de la necesidad o en el peor de los casos genere movimientos poblacionales indeseados desde el mundo rural al urbano en busca de mejores y mayores oportunidades y lo digo sin un dejo de clasista, muy por el contrario, creo que todos tenemos derecho a vivir y desarrollarnos donde queramos (y podamos), pero no es menos cierto que como sociedad tampoco hemos podido solucionar los temas de salud, educación y justicia para el mundo urbano y que hablar del rural, el cual creo se lo debe apoyar y fomentar su desarrollo en su cuna no en otro lado y este tipo de incentivos ha de apoyar entre otras cosas la permanencia de los dueños de bosques en ellos, para que sean ellos quienes puedan, con la debida asesoría y transferencia tecnológica, hacer usufructo de algo que pertenece a todos pero más a quienes “sobre” viven de ello.
Un detalle, en algunos casos se habla que un propietario de bosque nativo podría recibir al año algo más de 800 mil pesos, lo que si lo dividimos por los 12 meses del año no alcanza a 67 mil pesos, con lo cual claramente nadie puede vivir.
Está patente la necesidad del estado de proteger y conservar algo que pertenece a todos los chilenos y como tal debe perdurar en el tiempo para goce de las generaciones actuales y venideras, ojalá de la forma más natural que sea posible, cosa que a estas alturas del desarrollo de la sociedad suena a mal chiste, más si la conservación para muchos tiene un valor intangible (no menor por cierto) y por ende a menos que se encuentre un valor tangible, producción de bienes y servicios por los cuales se reciba algo a cambio más allá de las gracias, el costo de oportunidad seguirá siendo negativo hacia el recurso forestal nativo. Es en este punto donde el estado debe meterse más la mano al bolsillo y girar a cuenta de la conservación y manejo del bosque nativo para que de bienestar, primero a quienes viven de el y luego a la sociedad toda, vía servicios ambientales tan importantes como la captación de carbono, la que dicho sea de paso es más eficiente con bosque en crecimiento y no sobre maduro como algunos pueden o quieren pensar.
Sobre el tema de los costos, una pregunta ¿es factible que un extensionista forestal, pueda vivir de las asesorías que se requieren para el manejo del bosque nativo?, si apenas le que queda al propietario, algo me dice que no, y de estar en lo correcto de momento las expectativas laborales para los actuales y futuros Ingenieros Forestales no se amplían mucho que digamos, claro hay que rebuscárselas como en todo orden de cosas en la vida, pero ¿no que según algunos también esta ley paliaba el tema del empleo forestal?.
Puede parecer una visión muy “economicista” sobre un tema de por sí complejo, pero sino se mira bajo esa premisa la conservación no es posible a menos que sea el estado quien se encargue 100% de esta, también se podría pensar en entregarle esta función a filántropos que de una u otra forma se terminan apropiando de lo que a todos nos pertenece y eso no se puede permitir, o tal vez dejar el manejo de bosque nativo en manos de privados, ¡que barbaridad!, ¡otro 701! , y que problema o a caso ¿falló?, en parte puede que si al entregarle la tenencia de la tierra a las ahora grandes empresas, pero es algo de lo que debemos aprender, aunque en lo personal cero conflicto con ello, o ¿a 1974 y después el estado tenía capacidad para hacerse cargo de la forestación?, claramente no, habían profesionales y tierras para forestar, eso si claramente eran otros tiempos.
Aún así hasta yo creo haber dicho que es mejor tener esta ley a no tener nada, pero pasa que también tenemos muelas del juicio, mismas que cuando duelen o molestan te las terminas sacando, no vaya a ser que por falta de generosidad pase lo mismo con el bosque nativo.
- Escrito por chavp el 15:58:04 en Bosque y Madera
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