Ingeniería Forestal Ambiental
Martes, Noviembre 3, 2009En el Chile Forestal 345, página 21 aparece la opinión del colega Pablo Honeyman, director de la escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad Mayor, a estas alturas y sin querer menospreciar a nadie, un verdadero relicto de la educación forestal privada en Chile, en la cual aborda por enésima vez la idea de re perfilar la profesión forestal en Chile, algo que insisto se viene hablando desde hace años en todas las instancias de discusión que conozco al respecto y sobre la cual al parecer nunca a habido un consenso real sobre lo que debe ser y entregar la profesión de los bosques a la sociedad del siglo XXI. Nunca hasta digamos un par de años atrás, cuando producto del cierre de varias escuelas, y la “mágica” aparición en su reemplazo de las Ingenierías en Recursos Naturales, pareciera haber un público discurso que hay que hacer más ambiental la profesión, en desmedro de lo que según muchos ha sido una profesión netamente productivista, como si la producción no fuese de la mano con el medio ambiente. Eso hace este “nuevo énfasis” o perfil al cual hace alusión me parezca un absurdo, simple y sencillamente porque siempre ha sido de tal forma, una profesión que se debe al medio ambiente, otra cosa es que la sociedad se haya puesto “verde” mucho después que la profesión lo hiciera y que ahora demande de manera más explicita bienes y servicios que los ingenieros forestales considerábamos hasta unos pocos años como externalidades positivas de nuestra profesión como la captación de carbono, por nombrar sólo una.
El tema pasa porque el reperfilamiento de la profesión hace años que debió haber sido en la línea de hacer explícitos y tangibles los beneficios ambientales de la misma, más si como dicen, los universitarios, quienes se forman y quienes forman, somos una especie de elite de la sociedad y que por ende tenemos la capacidad de predecir los cambios de esta y dar respuestas oportunas a los mismos y más en el caso de profesiones sensibles al “que dirán social” y a presiones de grupos de influencia como al parecer es el caso de la nuestra. Es más del tema de sustentabilidad ambiental se viene hablando desde hace décadas y creo que la profesión lo asumió a tiempo, ya que trabajando con el suelo no se puede especular respecto del uso del mismo y por ende sobre los beneficios que de este se pueden extraer, que en nuestro caso no es sólo madera como lo plantean algunos eruditos que piensan que al producir lo único que se hace es daño al medio ambiente, desconociendo la contraparte ambiental del manejo de los bosques, que entre otras y reconocida por la misma FAO está la susodicha sustentabilidad económico ambiental.
Luego cabe preguntarse, ¿porqué no asumimos hace años nuestra veta ambiental?, ¿a qué le tuvimos miedo?, ¿qué no vimos, que se nos pasó?, y dejamos que otros se hicieran del discurso y el ámbito de acción que nos pertenece y que hoy parece tarde para intentar recuperar sin que ello implique admitir una culpa que no es nuestra.
Es más me surgen otros temores al alero de la actual discusión referente a la institucionalidad ambiental del país en la que parece que ciertos sectores, muy influyentes, se han puesto como meta sacar al sector forestal de la misma, o en el “mejor de los casos” limitar su influencia al mínimo, únicamente porque no les cabe en la cabeza que es posible producir y dar sustentabilidad ambiental al mismo tiempo.
Aún así veo en las palabras de Pablo un discurso en la línea correcta, más que algunos que alguna vez pensaron en cambiarle el nombre a la carrera, mismo discurso y acciones que (insisto) hace tiempo debimos haber asumido, pero sin olvidarnos que producción y conservación son aliados en la lucha contra los problemas ambientales del planeta y en la búsqueda de bienestar social para todos los habitantes de nuestro planeta.
- Escrito por chavp el 18:54:26 en Medio Ambiente
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