Separar la política del medio ambiente

Miercoles, Noviembre 11, 2009

En estos tiempos se habla mucho del separar la política de los negocios, la eterna pelea entre la Alianza y la Concertación en Chile, por la supuesta e intransable necesidad de separar intereses que claramente siempre se han influido unos a los otros, ello que se sustenta en el temor que la moral le pertenece a un sector y no a otro, dependiendo de cuan conservadores o liberales sean en su pensamiento cosa que es un absurdo por donde se mire.

Últimamente en el tema del medio ambiente, estas dos visiones de sociedad, paradójicamente parecen haberse puesto de acuerdo para articular mejoras que en la práctica no son tales y que crean pocas certezas sobre el que hacer en materia medio ambiental en Chile. Me refiero particularmente a esto Avanza la nueva institucionalidad ambiental tras la aprobación de la Sala del Senado y no es que crea que no son necesarios dichos cambios, sino más bien que no me parecen oportunos ni técnica, ni ambiental, ni políticamente hablando, sobre todo en lo que respecta a la creación del Servicio de Parques y Biodiversidad, que entre otras cosas entrega la tutela de lo antes se conocía como SNASPE al nuevo Ministerio de Medio Ambiente y en lo que respecta a CONAF, donde para variar posterga hasta nuevo aviso la CONAF pública, que como lo veo debe ser la base de una nueva (y postergada) institucionalidad forestal para Chile.

En el primero de los casos sigue sorprendiendo que se insista en separar las funciones de conservación y producción, en circunstancias que nuestro nivel de desarrollo, económico, cultural y social no lo permiten, como puede ser en el caso de USA y otras naciones desarrolladas. Y peor que eso restarle a CONAF dicha administración, cuasi desconociendo el trabajo y el esfuerzo efectuado en materia de conservación y manejo de la biodiversidad que ha llevado a cabo la CONAF en su larga y exitosa gestión no sólo en cuanto a conservación se refiere, sino que también en administrar la política forestal Chilena que necesariamente lleva a lo menos en paralelo la producción con la conservación. Entonces ¿Qué necesidad existe para separar estas funciones?, ¿Qué criterios técnicos, ambientales existen para quitarle a la CONAF, la administración de la biodiversidad Chilena?, en fin ¿porqué pretender desarmar algo que funciona correctamente y que a lo sumo requiere de más recursos técnicos y humanos para sumar eficiencia a su labor?..

En lo que respecta a la CONAF, pública ya parece el cuento del lobo, si hay acuerdo en ello, ¿Qué razón existe para no avanzar en dicha dirección?, con más celeridad que la actual, y dotar de una vez a Chile de una política forestal – ambiental acorde a las necesidades actuales del país y en vez de eso dejarlas estancadas y en el mejor de los casos dejando pobreza donde fácilmente gracias a los bosques se podría estar creando riqueza social y ambiental para el país.

Que alguien me responda estas dudas, porque lo único que me da a pensar en que es más tan difícil para algunos separar negocios y medio ambiente de la política, cuando a todas luces lo que se debe buscar es el sano equilibrio entre ellas, de la misma forma que existe un sano equilibrio entre producir y conservar.