Reflexiones en verde luego de que se nos moviera el piso

Viernes, Marzo 5, 2010

teq.jpg 27 de febrero de 2010, mucha gente muerta, otros tantos desaparecidos y miles damnificados, a lo largo de 5 regiones de nuestro querido Chile Forestal, vayan mis condolencias a todos y cada uno de los deudos toda mi energía a ellos y a quienes si bien no perdieron familia o amigos si perdieron sus hogares y bienes muebles, que como tales se recuperan en más o menos tiempo, pero se recuperan y aunque suene a cliché nunca está demás la breve arenga ¡Fuerza Chile!, que esto entre todos lo levantamos.

Ahora bien, al ver el mapa de la catástrofe, buena parte, sino todas las regiones de importancia forestal en Chile fueron afectadas, la VII y VIII de hecho son la segunda y primera respectivamente en términos de significancia en lo que se refiere a la superficie plantada con especies exóticas mismas que sustentan al sector y por ende a las que se les atribuye el dinamismo de este en Chile, ojo que ello como siempre considera a las empresas grandes las cuales ya informaron que paralizaron sus plantas hasta nuevo aviso eso mientras evalúan los daños que sufrieron, si es así es de suponer que la mediana y pequeña industria forestal corrió igual o peor suerte pero con menos chances de decir paramos por seguridad mientras vemos como estamos, porque en dicho intertanto, no hay flujos de ningún tipo y por ende el fantasma de la quiebra nuevamente las atemoriza, y es que en general las grandes empresa al pertenecer a grandes conglomerados tienen espaldas financieras como para hacer frente a crisis económicas y desastres naturales, es más se ven beneficios futuros ya que es casi un hecho que al menos el precio de la celulosa ha de subir algunos centavos o dólares, producto de la menor oferta que implica que Arauco y CMPC paren y que la demanda interna por madera se fortalecerá, ya sea para la construcción de viviendas de emergencia o para soluciones de carácter más menos definitivo, reemplazo de muebles y otras necesidades más entre las tantas que sabemos nuestros bosques y por ende el sector brindan a la sociedad y esta vez no será la excepción, sólo me temo que si antes del sismo, la Pyme forestal – maderera y la Pyme en general no la estaba pasando muy bien hoy la situación claramente no es más feliz que hasta hace unos días atrás, y como el diagnóstico respecto de la situación de estas es archiconocido desde hace años, sería bueno que las soluciones paulatinamente se implementen. Es más el gobierno que asume el 11 de marzo ha dicho que es y será más eficiente en todo aspecto que su antecesor bueno a demostrar desde un principio que pueden mascar chicle y caminar al mismo tiempo.

Por su parte cuando comience la reconstrucción material del país (la moral está en marcha desde el segundo siguiente a la catástrofe) requerirá sin duda de mucha inversión en capital y mano de obra, pero también el re estudio y a lo menos actualización de la normativa de construcción vigente, hacerla más exigente aún de lo que si hizo luego del terremoto de 1985 de donde provienen buena parte de los edificios nuevos que resistieron este embate y bueno también de donde proviene una parte de la generación de calculistas y constructores que aprobaron diseño y cálculo a punta de torpedos, que no explico como se les cayeron edificios nuevos o casi nuevos o bien fallaron más allá de lo “razonable”. Habrá que levantar muchos edificios y casas, reparar otros tantos y en ellos se puede y debe emplear madera, si ese noble material, que mi caso personal y al ver las ruinas de lo que era mi casa, constato gracias a lo que dice una tía sólo este terremoto fue capaz de someter, soportando dignamente al menos tres anteriores, eso si con algunos daños a causa de insectos de la madera, ojo no termitas, y lo digo porque a todo el que le contado dice termitas, como si fuera el único bicho come madera en la tierra.

Deberemos también hermosear nuestras ciudades y en ello los árboles juegan un rol vital en ello y más ahora cuando lo gris del desastre se combinará con lo gris de otoño, llenando de más nostalgia los corazones de los ya golpeados con nacionales, es utópico mejor dicho imposible de que sea cierto, pero así como mi tienda comercial, mi proveedor de telefonía celular y otros acreedores me extenderán los plazos para cancelar mis deudas, sería bueno que la naturaleza retrasara la llegada del otoño, mantuviera la vegetación en verde a fin de que la esperanza de tiempos mejores no sólo se sienta sino que se vea por todos lados.

Una industria potencial y a potenciar pensando en genera soluciones eficientes ante este y otro tipo de “desajustes” es el de la viviendas o casas prefabricadas, no me refiero a las mediaguas, cosa que creo e INFOR, revisó y estudió años atrás, bueno he aquí una solución, siempre y cuando se garanticen, la calidad de mismas, cosa en la que creo el mismo INFOR es idóneo, junto a un adecuado sistema de despliegue de las mismas, claro está esto último es sólo una idea más que de materializarse espero no se ponga en práctica para una tragedia, aunque no sé de ningún país inmune a la naturaleza, algunos tienen huracanes, y nevazones infernales, nosotros inundaciones, mientras se completa la cuenta regresiva, ya iniciada en la zona centro sur de Chile, hasta la incierta fecha en la que la naturaleza nos moverá el piso.
Fuerza a todos.

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