Demoler
Viernes, Marzo 12, 2010
Ya es parte del paisaje de las ciudades que intentan dejar atrás los efectos del terremoto pasado, ver como palas, picotas, camiones, y maquinaria pesada de los más diversos tamaños han reemplazado a locomoción colectiva, vehículos particulares y peor aun a adultos y niños que a diario usufructuaban y gozaban del ya gris panorama de las calles, o bien si eran afortunados del verde de una plaza o parque, mismas que hoy están repletas de tierra, ladrillos, adobes, madera, cables, trozos de muebles y lamentablemente también trozos de vida.
He escuchado decir que este terremoto, representa de cierta manera la oportunidad para llevar a cabo “cambios sustanciales” en el diseño de las ciudades, cosa que si bien estoy de acuerdo, no es menos cierto que literalmente no queda otra, porque reconstruir lo mismo es en extremo caro y en algunos casos imposible, por lo peligroso de lo mismo, sin embargo no puede dejar de sorprender que tengamos que esperar a que sea la fuerza de la naturaleza la que detone cambios, pese a que siempre lo hace, pero que en el caso de la distribución de de los emplazamientos humanos es manejable y que son hasta de sentido común o requieren de poco análisis, como es por ejemplo, ensanchar algunas calles y avenidas todos, o la cierta necesidad de ubicar casas, villas y poblaciones fuera de zonas de riesgo o donde este sea el menor, raro pensar que se diga esto ahora más si se considera que es sabido, difundido por distintos medios de prensa y mejor aun respaldado por reconocidos especialistas en distintas áreas del saber relacionado en este caso a urbanismo, mismos que ahora se tornan cuasi en profetas y portadores de verdades o visiones que la ceguera humana y arriesgo demanda al decirlo “la mezquindad y el corto alcance del cálculo político” impiden materializar por más que en ello se les vaya la vida, como lamentablemente ocurrió el pasado 27F, creo que una de las primeras demoliciones ha hacer debe ser sobre los muros que encierran a nuestros políticos, que a fin de cuentas es, queramos o no es de quien depende el avance y retroceso social.
Ahora bien en consideración a la emergencia y la oportunidad de renovar el casco urbano de muchas ciudades, y agradeciendo “la manito” que nos dio la pacha mama, sería bueno desempolvar los planos reguladores, ver en que zonas hay más espacio para crecer, siguiendo una especie de ruta del adobe (sic), convencer a quienes no quieran demoler para que lo hagan, re ubicarlos, buen subsidio e incentivos para hacerlo de por medio y planificar las nuevas ciudades,respetando lo más que sea posible su identidad e historia, proyectando y materializando servicios, escuelas, villas, edificios residenciales y comerciales, parques industriales y las indispensables áreas verdes siguiendo y exagerando en los niveles de calidad existentes en la actualidad, aunque ello implique un costo mayor, no vaya a ser que por ahorrarse unos cuantos pesos, tengamos que esperar otra dolorosa manito de la pacha mana que nos haga ver lo obvio, por ello el llamado es a demoler, renovar ahora que se puede que por lo visto las oportunidades se presentan en Chile cada 25 años.
- Escrito por chavp a las 16:59:22 en Sociedad y Política
- Agregar un comentario (457 lecturas)



