Sino te mato te dejo tonto
Viernes, Marzo 19, 2010Que de una crisis nacen oportunidades es algo que nadie discute, es más crisis implica de una otra manera cambios y transformaciones, algunas veces tan bruscas como las del pasado 27F en que buena parte del país se vino abajo o quedo a mal traer, como quien dice “sino te mato te dejo tonto”, y así no más fue, ya que lo que sobrevivió del terremoto de marzo de 1985 cayó en pocos segundos, producto tal vez de la falta de mantención de las mismas luego de dicho sismo, sea esto por falta de recursos personales, de incentivos, de exigencias de parte de la autoridad para renovar el casco urbano o bien por falta de conocimiento al respecto, ello pese a que todos sabíamos que más temprano que tarde nuevamente la tierra nos movería el piso, es más recuerdo que desde hace un par de años era recurrente el conversar entre amigos sobre la probabilidad o eventual cercanía de un terremoto, toda vez que ya habían pasado más de 20 años del último gran sismo en la zona central del país, y pese a dicha conciencia, no estábamos preparados, no habían linternas y si habían no estaban donde tenían que estar y tampoco tenían pilas, de hecho como a muchos fue el celular el que los alumbró ya que para llamar, bien gracias, al menos por el tiempo que duró la carga de la batería.
En el plano de la ciudades, también sabíamos que estas de cierta manera envejecieron, tal como tiende a hacerlo la población en Chile, con escasa renovación de lo que algunos llaman casco histórico de las ciudades, que alguien me diga por favor que de histórico tiene el centro de Talca, argumento recurrentemente usado como escusa para no reemplazar algunos edificios y casas, favoreciendo de esta manera el enchulado de las mismas, adobe + cemento, lo que se convirtió en una mezcla cuasi fatal, usando el dicho del título las dejo tontas, y por ende hoy pesa sobre ellas la sentencia de demolición en un Adiós que insisto todos sabíamos estaba por venir, pero nadie quería asumir, nadie ni quienes nos gobiernan y conste que es una lección para ellos, más que pensar y soñar el Chile en el cual quieren vivir mañana, bueno sería pensar en que Chile estamos viviendo, talvez si eso hubieran hecho, menos casas de adobe estarían en el suelo, los instrumentos de medición para sismos y volcanes tendrían personal permanente para sus estudio y generación de planes de contingencia y creo no estaríamos lamentando las muertes que hoy lamentamos y un largo etc.
Hoy surge la imperiosa necesidad de reconstruir, almas y ciudades, la primera de ellas requiere de un largo proceso de saneamiento interno, pérdida de miedos, aceptación de pérdidas materiales y en el peor de los casos de las pérdidas de seres queridos que bien sabemos nada ni nadie nos devuelve y en el caso de las ciudades a parte del espíritu de lucha y de los miles de millones de dólares, se requerirá de una adecuada elección de los diseños y materiales a emplear en la construcción de casas, edificios, puentes e infraestructura urbana y vial en general y en ese punto sorprende, bueno ni tanto, que en Chile pese a ser un productor neto de madera, esta no se emplee en mayor cantidad en edificios públicos y viviendas sociales y si lo hace no esté a la vista o bien se la considere como revestimiento, porque es bonita la veta, o peor aún sea considerada como la casa de veraneo o la modesta mediagua que se da, y se dará a los damnificados, pese a saber que por sus características es un buen elemento para construir, es decir para el que le sobra y para el que no tiene, siempre en los extremos. Me pregunto yo como diablos le decimos al mundo que queremos ser potencia forestal, si nosotros mismos no valoramos la madera como tal, eso pese a todo lo que sabemos y hablamos a menudo, que es carbono cero, que mitiga el calentamiento global , que bla, bla, no será que nos hace falta una especie de Pro Chile Interno que se encargue de promocionar dentro de esta larga, angosta y remecida faja de tierra las bondades no sólo de la madera sino de una infinidad de productos que pese a su calidad y abundancia no son consumidos y/o empleados en la forma y cantidades para la cual están concebidos.
Surge luego del 27 F la necesidad, de reparar y parar nuevamente a Chile y de seguro lo haremos, pero todos debemos tener en cuenta que no se trata de dos etapas como se ha dicho, una de la emergencia que le tocó al gobierno anterior y otra de la reconstrucción, que dicen le toca al gobierno en ejercicio, es más que eso, ya no podemos comenzar a reconstruir de un zarpazo lo que la pacha mama tiró al suelo en menos de tres minutos, y lo siento por mis connacionales, dentro de los que incluyo a mi gente, pero es probable que muchos no puedan volver a establecerse donde antes, este terremoto generará cambios demográficos de momento poco perceptibles pero que es un hecho están en marcha, es más hay una clara señal en la necesidad de revisar todas las constricciones que estando en pie daten de antes de 1985, si las que quedaron en pie, las enchuladas, señal que sino sabemos leer en 20, 25 o 30 años más estaremos lamentando nuevamente, y esta señal es que debemos volver a pensar las ciudades, en cuanto su diseño, establecimiento. distribución y construcción y nuestra noble madera junto a otros materiales han de ser los protagonistas.
- Escrito por chavp a las 19:00:42 en Sociedad y Política
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